El dato de la semana – ¡S&P 500 en corrección!
- Martín Carrasco
- 14 mar
- 2 Min. de lectura
La retórica mercantilista de Trump de priorizar la balanza está generando incertidumbre en materia económica y política.
El sentimiento de los inversores del mercado financiero se tornó negativo últimamente, quienes consecuentemente reaccionaron vendiendo sus activos riesgosos, como las acciones, y buscaron refugio en activos con mayor predictibilidad, como bonos de gobierno.
En tan sólo 16 días el índice de precios de las acciones más importante del mundo, el S&P 500, retrocedió 10% desde los máximos del 19 de febrero, lo que en la jerga se denomina una corrección. En el mismo período los bonos del Tesoro y el oro se apreciaron casi 2%.
Imagen: resultado del S&P 500, el oro y los bonos de muy alta calidad en 2025

El golpe ha sido particularmente duro para las “7 Magníficas”, quienes acumulan un retroceso promedio de 20% desde diciembre. Esas son Apple, Microsoft, Tesla, Nvidia, Amazon, Google y Meta. Se les llama de esta manera porque el desempeño conjunto que tuvieron en 2023 y 2024 fue responsable de más de la mitad del resultado entregado a inversionistas por parte del S&P 500, dejando la otra parte distribuida entre las restantes 493 compañías.
Las tarifas comerciales que impulsa la nueva administración estadounidense se engloban dentro de un plan de desregular y bajar impuestos para impulsar el crecimiento, con el objetivo de reducir el insostenible déficit fiscal que mantiene el gobierno.
Lo que pone nerviosos a inversores es la falta de previsibilidad. Algunos sostienen que la guerra de tarifas podría aumentar la inflación y reducir el crecimiento económico. Estanflación, es decir, estancamiento e inflación, es una palabra que se escucha cada vez más entre los analistas.
La historia de los mercados financieros señala que correcciones de esta magnitud son usuales. De hecho, a pesar de sufrir caídas promedio de 14% dentro de un año calendario, el S&P 500 terminó con ganancias en 34 de los últimos 45 años, según un informe de JPMorgan.
Creemos que este 2025 será un año de mayor volatilidad a lo que estuvimos acostumbrados en los últimos dos años. Los inversores ya están advirtiendo esto en sus portafolios.
Quienes no estén dispuestos a tolerarlo deberán tomar medidas de protección, por ejemplo, reduciendo activos riesgosos, como las acciones, los bonos de baja calidad o de muy largo plazo. Mientras que aquellos inversores con poca exposición a renta variable, y con un horizonte de inversión largo, podrán aprovechar estas caídas para agregar a la cartera.
Nosotros preferimos mantener sin cambios la estrategia de los portafolios. Abogamos por una cartera diversificada en renta fija (bonos), renta variable (acciones globales) y alternativos (crédito privado, real estate, oro), los porcentajes varían según el perfil de riesgo de cada inversor. Las operaciones con opciones call y put nos parecen instrumentos adecuados para este entorno.
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